Entre tanto, El Vaquilla ya tiene redactada la segunda parte de su vida «donde espero contar toda la verdad». Sin embargo  Jose Antonio de La Loma, el director de la película especializado en estos temas, se muestra excéntrico, «Hacer una segunda parte podría ser contraproducente, ya que aún tiene causas pendientes».  Mientras El Vaquilla pinta gaviotas que vuelan en libertad desde una celda exigua donde solo puede salir una hora al día , Los Chichos ya han conseguido un nuevo disco de oro.

Los Chichos ofrecieron un concierto en el  penal de Ocaña, y poco antes de subirse en un flamante BMW de lujo, color blanco, afirman : « El Vaca es uno de los nuestros y estamos dispuestos a dar veinte conciertos penales.» Las canciones de este disco,  de títulos, Señor ayúdame, El campo de la bota, Cartas de arrepentimiento , Gitanos de piel morena, o mi condena cumplí, nacieron de las conversaciones entre el grupo musical y el recluso.

En el penal de Ocaña junto a Juan José Moreno (1985)