Jeros, en medio, junto a sus dos compañeros Julio y Emilio

Juan Antonio Jiménez, «Jeros», falleció a los 44 años. Con él se iba todo un referente del flamenco y perdemos a una figura esencial de la rumba gitana, uno de los artistas más queridos y respetados por toda la profesión.

No era un cantaor convencional, tenía una voz prodigiosa y una forma de decir la canción que asombraba siempre a público y crítica, pero nos deja una discografía tan inmensa como su corazón junto a Los Chichos. «Ni más, ni menos», «Amor de compra y venta» o «Yo, el vaquilla» son ya clásicos que sobrevivirán al paso del tiempo.

Como buen gitano vivía por y para el cante desde la cuna, curtido en los tablaos de toda la perifería madrileña y en todo tipo de escenarios del resto del país. El flamenco, la rumba, ningún género se resistía a su maravillosa garganta. El boom de Jeros llegó en 1973 desde el sello fonogram, hoy Universal Music, el clásico de «Ni más, ni menos» . La canción fue una auténtica revolución y desde ese momento se sucedieron discos ya míticos: «Son ilusiones», «Hoy igual que ayer», «No sé, por qué», «Porque nos queremos» o el más reciente y último, «Agua y veneno» (1992) que grabó, bajo sugerencia del genio multipercusionista Julio Jiménez «Chaboli»

Jeros nos deja un legado impresionante donde bebieron y beben de su fuente. Nunca olvidaremos su voz ni sus canciones. Para sus miles de seguidores, será eternamente, un dios.